SILVIA BARRERA, VETERANA DE MALVINAS CHUBUT

Mujeres en Malvinas: la participación fundamental de las Veteranas

Las mujeres tuvieron un rol importante y hasta el día de hoy poco reconocido en la Guerra de Malvinas. A horas de cumplirse 39 a?os del desembarco de las tropas en las islas, Silvia Barrera, profesional de la salud que participó como voluntaria en el conflicto del Atlántico Sur, reconocida oficialmente como Veterana de Malvinas y se convirtió en la mujer más condecorada en la historia de las Fuerzas Armadas, dialogó con Radio Nacional Esquel sobre lo que vivieron en aquel momento. “Tenía 23 a?os cuando fui a Malvinas, hacía cuatro estaba en el Ejército”, comentó. Explicó que “las 6 veteranas de Ejército somos instrumentadoras quirúrgicas. Nos habíamos recibido y como veníamos de familia militar entramos en el Hospital Militar Central”.

Llegaron el 8 de junio y se quedaron hasta el 18: “Sabíamos que íbamos al Hospital Militar de Puerto Argentino, cuando llegamos por cuestiones de género, de la guerra, se decidió que nos quedemos a trabajar a bordo del buque”. Subrayó que más allá que de parte de algunos varones había destrato y de otros indiferencia por ser mujeres “no teníamos tiempo más que de trabajar y armar el equipo que necesitaban nuestros soldados”. En este sentido, destacó la importancia de la contención que brindaban a los combatientes, algo que nadie se olvidó y perduró en el tiempo: “Ese hombre que venía herido, con hambre, con frío, en una situación anímica muy metido adentro de sí mismo, y una vez que llegaba al buque y sabía que iba a volver a su casa, que estaba curado, que estaba ba?ado, que estaba comido, comenzaba a reaccionar y a querer contarnos a nosotras, que éramos su referente en ese momento, no cosas que habían vivido en la guerra sino quién era su familia. A lo largo de los a?os fuimos a sus casamientos, actualmente conocemos a las esposas, algunos son abuelos y conocemos a los nietos. Esa relación sigue”.

 

Barrera recordó también el momento de ofrecerse como voluntaria para ir a Malvinas: “Yo era la única que estaba de novia, con un médico, militar, cirujano, que no quería que vaya y yo tomé la decisión de romper la relación e irme a Malvinas. En unas horas tuvimos que tomar decisiones de vida que nos marcaron para siempre”.

 

 

Por último, la veterana le mandó un afectuoso saludo a los combatientes de la cordillera chubutense y se emocionó al mencionar a los caídos: “Les mando un abrazo muy grande. Yo ahora voy a la vigilia en Santa Rosa La Pampa, me vine desde Buenos Aires a esta vigilia convocada por los hijos de? los veteranos que son los que en el futuro van a llevar nuestra bandera. Cuando nos encontramos todos los veteranos un 2 de abril es una situación muy especial que llevamos en nuestro corazón, siempre recordando a los compa?eros caídos que están en las islas y son los verdaderos héroes. Los que quedamos acá tenemos la bandera para recordarlos a ellos”.